Dias grises

Un día aprendí que el día malo es uno sólo, pero saberlo no es lo más importante, sino evitar que ese mal día se prolongue y logre afectarnos físicamente, anímicamente, y por supuesto que espiritualmente. Por eso debemos estar apercibidos, ya que el innombrable enemigo de nuestras almas, lo sabe y nos ataca usando hasta las personas más cercanas a nuestro entorno, para quitarnos el gozo del corazón, el cual es la fortaleza de nuestra vida. ¿Qué voces escuchamos cuándo atravesamos un día gris? Te leo en los comentarios. Son momentos en los que pareciera como si la luz al final del túnel estuviera más lejos que nunca y sentimos que no va a llegar el final. También los pensamientos negativos parecen fichas de dominó que caen una encima de la otra. Necesitamos tener nuestros sentidos espirituales bien apercibidos, de esa forma nos daremos cuenta en qué momento estamos siendo atacados y no permitir que el momento gris, se vuelva negro y termine amargando y contaminando nuestra relación con Dios.

Dias grises vienen por melancolía, nostalgia o también por expectativas que nos hacemos frente a eventos que no se dan o malas noticias que recibimos. De igual forma, llegamos a la decepción frente a situaciones o personas reincidentes en sus ciclos no cerrados con nosotros, que puede llevarnos a recibir todo un arsenal de ofensas en serie. Pueden ser estos y muchos otros los motivos para ver tu día gris, pero no debemos dar autoridad al diablo a que instale malos pensamientos en nuestra mente. No permitas que tu soleado y hermoso día se vuelva gris. No prestes tus labios a expresiones de muerte. Vela que en tus palabras se profiera siempre vida y bendición. El asunto es dar crédito y poder a esas mentiras. Cuando Jesús fue tentado en el desierto en su día “40” de ayuno, venció a la tentación de satanás declarando: “Escrito está”.


Te invito a hablarle a tu mente y declarar tus pensamientos, cautivos a la obediencia a Jesucristo y también decir: “escrito está”, porque la Palabra de Dios tiene poder frente a los demonios y su arsenal de mentiras listas para que las creamos. De la boca del diablo no procede la verdad de Dios, sino distorsiones de la misma. Tenlo muy presente. Cree, refúgiate y abrázate a la Palabra de Dios. Allí hallarás verdadera libertad. La verdad de Dios cambiará esos días grises por un soleado y brillante día para tú corazón. Recuerda que Dios no ha terminado contigo. Suscríbete a este blog y recibirás notificación cada vez que suba una nueva entrada. Reenvía el enlace de ésta reflexión a tus amigos y familiares. Deja tu comentario al final del blog. Abrazo fuerte para todos.

Pr. José Ángel Castilla

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2 comentarios en “Dias grises”

  1. Dejar los pensamientos negativos. Para lograrlo ayuda muchisimo no solo leer la palabra, sino en los momentos mas duros escuchar alabanzas al señor. Eso hace un cambio en nuestros pensamientos y por ende en nuestro estado de ánimo

  2. Ayer experimente un enojo que sabía que me había dañado mis emociones y que si no hacía algo me dañaría todo el día. Lo único que vino a mi mente “la presencia”, me instalé en mi escritorio y coloqué alabanza, entregué mi enojo con mi debilidad para quedar en absoluto silencio. Al final no supe cuando se fue el enojo pero mi padre me acordó que Él estaba conmigo.

    Pude entender que el Espíritu nos lleva a madurar para que las cosas cambien en nosotros y no en los demás.

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