
Cuando un corazón se rinde por completo a Dios, todo lo demás encuentra su lugar. El Señor desea ser el centro y que nuestro corazón le pertenezca sólo a él. Dios siempre nos invita a través de lo escrito en su lenguaje de amor en la sagrada escritura. Su anhelo es intimar con nosotros y desea posicionarse como lo primero y lo más importante, sin competir con un espacio para personas o cosas. Él nos pide ser el centro en nuestras vidas, porque quien gobierne nuestro corazón, dirigirá también nuestros pasos. ¿Quién ocupa el lugar más importante de tu corazón hoy?
El corazón rendido ante su presencia, hace que nuestra mirada se reenfoque. Dejamos atrás lo que nos seduce, distrae o nos hace promesas de falsa seguridad. El corazón rendido camina sumergido y comprometido en los caminos de Dios. Cuando nos rendimos, obedecemos más fácilmente, no sentimos que tenemos que cumplir como si todo fuese una carga. Seguimos los caminos del Señor porque le pertenecemos.

El corazón rendido recibe consuelo. Dios no te pide perfección, sino disposición. Él sabe que hay heridas, luchas y procesos que aún no han concluido. Un corazón quebrantado y cansado es sanado y renovado. El Señor no nos pide hacer más, sino rendirnos porque cuando el corazón es de Dios, caminamos bajo su dirección y nuestra alma hallará descanso. ¿Tu entrega a Dios es completa? ¿Qué áreas aún te cuesta soltar? Ríndete voluntariamente al Señor y recuerda que él aun no ha terminado contigo. Abrazo fraterno para todos.
Pr José Ángel Castilla
2 Respuestas
Aun estoy en manos del Alfarero, siendo procesada, mi corazón está siendo sanado por su Santo Espíritu
Muy acertada y oportuna las lecturas aquí compartidas, me llega en momento precisó en que lo necesito